Yo me engañé creyendo que ibas a regresar.
Ese día me regalaste la flor mas hermosa que había visto la humanidad. Ese día me regalaste tus ojos y tu boca, tus labios y tu corazón. Me regalaste la promesa de que un día, no tan pronto no tan lejano, ibas a regresar. Y yo ilusionada como niñas chiquita quise creerte una vez más. Mis labios tambalearon entre tus mentiras y que esta si podía ser la verdad, mi corazón corrió atrás de ti, lo dejé ir, sabía que ibas a regresar con él.
Entonces me apuré. Levanté mi casa, barrí recogí y hasta brillo le saqué. Dejé todas las cosas en su lugar, para que cuando volvieras te sintieras como siempre en casa. Pero quizá eso te había echo partir, el sentirte como siempre a mi lado, en tu casa.
Cambié unos cuadros, esos que siempre te molestaba ver, cambié de sillones, de cama, de tocador, de cocina, cambié mi forma de vida. Compre una vajilla nueva, compré unos vasos del más fino cristal, compré cubiertos de la mejor plata de la mejor marca. Mandé lavar las cobijas, las sabanas, los cobertores, las fundas de los cojines, mandé lavar toda tu ropa. Despejé la mitad del closet, te hice un espacio en mi cajonera, en mi tocador, en la gaveta del baño, en donde van todos mis shapoos, en donde van mis zapatos, en donde voy yo.
Te abrí una sesión nada mas para ti en la computadora, compré tus hojas favoritas para imprimir, compré tu silla favorita, esa que no te lastima ni te acurruca. Renové mi vida para que pudieras sentirte a gusto conmigo, renové todo aquello que para ti estaba mal. Siempre pensando que ibas a regresar. Cero que en ese entonces ni tiempo tenía de llorar, yo juraba que ibas a regresar.
Terminé mi primer semetre le universidad, y después de unos cuantos pares de semestres más pude al fin ponerme a trabajar. Me titulé, cuando rebidí mi titulo te lo dediqué, sabía que no podías estar, sabía que quizá no querias estar, pero estaba segura que ibas a regresar, y una mujer completa ibas a encontrar.
Me compré el carro que siempre soñaste, junté para otro más, uno sensillo uno en el cual yo solo me pudiera trasportar, par aque cuando regrearas tu viajaras en tu carro del año y yo en mi carcachita modesta, pero feliz.
Compré tus juego favoritos, compré tus consolas favoritas, compré tus películas favoritas, te hise una colección, te hice un altar.
Preparé un poco de café, cociné un poco de carne, calenté un par de verduras y me serví un poco de refresco. Me senté a esperar, me relajé, terminé de ver tu colección de películas, terminé tus juegos, terminé nuestros libros, terminó el tiempo. Y yo seguía creyendo que ibas a regresar.
Las noches pasaron y yo vivía en ti, vivía en tu alma, vivía en tus sonrisas, vivía con tu recuerdo. Sabía que era lo mejor, sabía que todas las noches te iba a extrañar, sabia que cada lágrima era para ti. Pero aún así seguía creyendo que ibas a regresar.
Me superé, llegue a ser una gran mujer, dejé ir grandes hombres por ti, seguía creyendo en ti. Sigo creyendo, sigo engañándome un día más con que vas a regresar.
domingo, 25 de marzo de 2012
Vas a regresar
Etiquetas:
amantes,
amigos,
amistad,
amor,
amor de mi vida,
besos,
café,
cariño,
cobarde,
corazón,
corazón roto,
desamor,
desepción,
destino,
disfrutar,
dolor,
el peor día de mi vida.,
enamorada,
felicidad
sábado, 24 de marzo de 2012
¡Salud!
Le empecé a contar como me sentía estos últimos días, le conté como se me había roto el alma porque ella no estaba más conmigo. Lloré un poco lo he de confesar, las lagrimas era sinceras, hasta puedo decir que cada una era por cada día juntos y casa día sin ella.
Ella solo me miró, como diciéndome que me entendía y que esto le había pasado más de una vez. Movía la cabeza cada vez que le decía que me dolía, cada vez que mencionaba que la amaba. De vez en cuando soltaba una carcajada cuando le contaba que ella no se había ido, que era la incondicional; y quisiera pensar que es porque se acordó de su pasado, no porque se reía de mi presente.
Cuando le dije que no sabía que iba a hacer, cuando me solté a llorar como Magdalena ella ni siquiera me abrazó, ni una sonrisita de consuelo me regaló. Me sentí mas confundido por esta situación que por haber perdido al amor de mi vida. Pero intenté tomar un poco el control y preguntarle que si pasaba algo malo, que por qué se reía.
Sincera y con una fuerte voz de experiencia me recomendó no engañarme, me recomendó meterme la idea de que ella no iba a regresar, que lo nuestro había terminado para siempre. Pero no quise creer.
Cada quién habla como le va en la vida, pero a mi, en especial a mi me ha ido muy bien. Se que no han amado como yo la amé, se que no han amado como ella me ama. Se que solo necesitamos estar maduros para seguir adelante. Se que no tengo que cargarle mis problemas a los demás. Pero eso no se lo dije porque volvería a reírse de mi.
Sabía que si estaba dejada y con dos hijos no iba a entender el verdadero sentido el amor. Nunca la habían amado de verdad, y es que ella se lo ganó. Prefiero no contar sobre su vida porque podríamos terminar llorando.
Pero quien sabe hablar de amor cuando nunca se ha visto en un persona, cuando nunca ha entregado su vida en manos del verdadero amor, cuando nadie ha dado todo por ti y tu por ella. Quien era ella para decirme que no iba a volver si no la conocía de verdad.
Preferí levantar la chela y brindar. Salud por su felicidad, porque algún día entienda lo que es amar, que entienda que lo de nosotros no va a acabar. Para que alguien pueda ver que vale, aun que sea poco pero se la sepan amar y deje de mal aconsejar.
Ella solo me miró, como diciéndome que me entendía y que esto le había pasado más de una vez. Movía la cabeza cada vez que le decía que me dolía, cada vez que mencionaba que la amaba. De vez en cuando soltaba una carcajada cuando le contaba que ella no se había ido, que era la incondicional; y quisiera pensar que es porque se acordó de su pasado, no porque se reía de mi presente.
Cuando le dije que no sabía que iba a hacer, cuando me solté a llorar como Magdalena ella ni siquiera me abrazó, ni una sonrisita de consuelo me regaló. Me sentí mas confundido por esta situación que por haber perdido al amor de mi vida. Pero intenté tomar un poco el control y preguntarle que si pasaba algo malo, que por qué se reía.
Sincera y con una fuerte voz de experiencia me recomendó no engañarme, me recomendó meterme la idea de que ella no iba a regresar, que lo nuestro había terminado para siempre. Pero no quise creer.
Cada quién habla como le va en la vida, pero a mi, en especial a mi me ha ido muy bien. Se que no han amado como yo la amé, se que no han amado como ella me ama. Se que solo necesitamos estar maduros para seguir adelante. Se que no tengo que cargarle mis problemas a los demás. Pero eso no se lo dije porque volvería a reírse de mi.
Sabía que si estaba dejada y con dos hijos no iba a entender el verdadero sentido el amor. Nunca la habían amado de verdad, y es que ella se lo ganó. Prefiero no contar sobre su vida porque podríamos terminar llorando.
Pero quien sabe hablar de amor cuando nunca se ha visto en un persona, cuando nunca ha entregado su vida en manos del verdadero amor, cuando nadie ha dado todo por ti y tu por ella. Quien era ella para decirme que no iba a volver si no la conocía de verdad.
Preferí levantar la chela y brindar. Salud por su felicidad, porque algún día entienda lo que es amar, que entienda que lo de nosotros no va a acabar. Para que alguien pueda ver que vale, aun que sea poco pero se la sepan amar y deje de mal aconsejar.
miércoles, 14 de marzo de 2012
¿Amor?
Después de que me dijo amor por teléfono le colgué. Y es que odio que me digan amor!. Amor... por qué tenían que gastar esa palabra tan sabia, tan llena de secretos, ¿por qué?
Y es que tenemos el amor de nuestros papás. Que jamás nada se comparará con eso. Es el amor más puro y mas sincero que quizá en un largo, muy largo tiempo podremos tener.
Tenemos el primer amor. Esa persona que jamás se olvidará. Que te enseñó como era el amor, como se sentía, como dolía. Pero no siempre el primer amor es para siempre. No siempre.
Tenemos el amor de nuestros amigos. Que conforme vamos creciendo nos vamos dando cuenta de cuando es verdad y cuando solo es de dientes para afuera. Ese amor que a veces es mucho más sincero que el de los novios que te bajan el cielo la luna y las estrellas, pero a la hora de la hora nomas nada. Es un amor que durará toda la vida.
Tenemos el amor de nuestras vidas. Ese que creemos siempre nos acompañará. Ese que creemos que por ser el amor de la vida siempre nos perdonará. Siempre. Aun que algunas veces, casi siempre no será así.
Tenemos el día del amor y la amistad. Y entonces es cuando lucran con el amor y la amistad. Que si te quiere te va a felicitar. Que si es tu amigo te va a mandar un mensaje, te va a felicitar en twitter, te va a dejar un bonito post en facebook. Pero, ¿donde quedaron los verdaderos amigos? ¿Esos que en la buenas y en las malas van a estar contigo? No! solo aquel que se acuerda de felicitarte ese día es tu verdadero amor, tu verdadero amigo.
Tenemos el amor a lo que nos gusta. Y es cuando trabajas con amor, haces las cosas que te apasionan con amor, todo sale bien. Eso dicen.
Tenemos el "hacer el amor". Y yo me pregunto ¿Como se hace el amor? Digo, de cuando acá el amor se hace. ¿Se crea por espontaneidad? o ¿Hay una receta para hacerlo? Y esa idea es gracias a nuestra querida tv azteca y televisa. El sexo es solo sexo y ya. Que se hace con cariño, que se hace con pasión, que no siempre es meramente carnal es diferente. Pero el nombre real para eso es sexo.
Pero la gente solo piensa en que todo es amor. Que amo mi barniz, que amo mis zapatos, que amo mi collar que amo mi carro, que amo mi casa, que amo esto y aquello. Quizá nunca se darán cuenta que el amor es mas que una palabra. Creo que la humanidad seguirá confundiendo el amor con el gusto y la pasión, con la palabra y el sentimiento. Creo que seguiré odiando que me digas amor hasta que la gente deje de hacerlo comercial y convierta la palabra amor en algo único y especial. Que conviertan la palabra en un adjetivo para ese sentimiento inexplicable. Que dejen de creer que aman todo y que amor solo se crea así nomas.
Detrás de las palabras hay sentimientos. Y detrás de ti también. Por eso para la otra que me marques dime por mi nombre, evitate oír mi rollo del amor.
Y es que tenemos el amor de nuestros papás. Que jamás nada se comparará con eso. Es el amor más puro y mas sincero que quizá en un largo, muy largo tiempo podremos tener.
Tenemos el primer amor. Esa persona que jamás se olvidará. Que te enseñó como era el amor, como se sentía, como dolía. Pero no siempre el primer amor es para siempre. No siempre.
Tenemos el amor de nuestros amigos. Que conforme vamos creciendo nos vamos dando cuenta de cuando es verdad y cuando solo es de dientes para afuera. Ese amor que a veces es mucho más sincero que el de los novios que te bajan el cielo la luna y las estrellas, pero a la hora de la hora nomas nada. Es un amor que durará toda la vida.
Tenemos el amor de nuestras vidas. Ese que creemos siempre nos acompañará. Ese que creemos que por ser el amor de la vida siempre nos perdonará. Siempre. Aun que algunas veces, casi siempre no será así.
Tenemos el día del amor y la amistad. Y entonces es cuando lucran con el amor y la amistad. Que si te quiere te va a felicitar. Que si es tu amigo te va a mandar un mensaje, te va a felicitar en twitter, te va a dejar un bonito post en facebook. Pero, ¿donde quedaron los verdaderos amigos? ¿Esos que en la buenas y en las malas van a estar contigo? No! solo aquel que se acuerda de felicitarte ese día es tu verdadero amor, tu verdadero amigo.
Tenemos el amor a lo que nos gusta. Y es cuando trabajas con amor, haces las cosas que te apasionan con amor, todo sale bien. Eso dicen.
Tenemos el "hacer el amor". Y yo me pregunto ¿Como se hace el amor? Digo, de cuando acá el amor se hace. ¿Se crea por espontaneidad? o ¿Hay una receta para hacerlo? Y esa idea es gracias a nuestra querida tv azteca y televisa. El sexo es solo sexo y ya. Que se hace con cariño, que se hace con pasión, que no siempre es meramente carnal es diferente. Pero el nombre real para eso es sexo.
Pero la gente solo piensa en que todo es amor. Que amo mi barniz, que amo mis zapatos, que amo mi collar que amo mi carro, que amo mi casa, que amo esto y aquello. Quizá nunca se darán cuenta que el amor es mas que una palabra. Creo que la humanidad seguirá confundiendo el amor con el gusto y la pasión, con la palabra y el sentimiento. Creo que seguiré odiando que me digas amor hasta que la gente deje de hacerlo comercial y convierta la palabra amor en algo único y especial. Que conviertan la palabra en un adjetivo para ese sentimiento inexplicable. Que dejen de creer que aman todo y que amor solo se crea así nomas.
Detrás de las palabras hay sentimientos. Y detrás de ti también. Por eso para la otra que me marques dime por mi nombre, evitate oír mi rollo del amor.
domingo, 11 de marzo de 2012
Pastel de chocolate
Nos sentamos en el café. Pero yo ya no sentí nervios de verlo, yo ya no sentí la magia que habíamos un día creado. Yo ya no sentía nada por él.
Me tomó del brazo y me dijo que hoy me veía mas bonita que de costumbre. Y no supe si entender que yo era bonita por costumbre, o que se acostumbró a verme siempre igual de bonita. Pero cuando me regaló una sonrisa pícara, supe que mas bien hoy se podría haber enamorado otra vez de mi de lo bonita que estaba.
Poco a poco subió la mano hasta llegar a mis ojos y mi cabello. Los tocó delicadamente, los acarició y me dijo que siempre le había gustado el olor de mi cabello, que siempre había sinceridad en mis ojos, que siempre le van a gustar verlos. Yo no supe si entender que se enamoró otra vez por lo bonita que estaba o si realmente ya se había quitado los ojos de amor y ahora solo me veía sinceramente. Pero cuando agachó la cabeza y su mano seguía en mi cara, supe que en sus ojos no había sinceridad, que le había costado trabajo verme fijamente porque algo estaba mal.
Tomé su mano y la alejé de mi cara, decidí verlo fijamente con mis ojos sinceros y mi cara bonita, me le quedé viendo porque esto ya había comenzado mal. Llegó la mesera con lo que habíamos pedido, solo pensé que a todas las meseras les gusta interrumpir en el momento mas feo de la platica. Pero esta vez había interrumpido en el mejor momento. Él aun no quería decirme que estaba mal.
Soltó una risa un poco para despistar. Era mas bien un risa fingida para despistarme de nuestra plática pendiente. Muy tranquila y un poco asustada le pregunté que si pasaba algo, me respondió que siempre le daba risa como pedía un café con leche light y un pastel de tres chocolates. Reí con él y es que con algo tengo que compensar este rico pastel. Pero regresé rápido al tema inicial, y creo que lo notó bastante bien porque pronto cortó de tajo su risa.
Por primera vez en toda nuestra relación nos atacó el silencio incomodo. Jamás sufrí de eso con él, siempre era un silencio tranquilo. Siempre fue un silencio nada mas.Y hoy, hoy con el silencio incomodo el confirmó que esto estaba muy mal. Y yo comencé a sospechar que pronto la calma se iba a terminar. Creo que este silencio lo armó de valor.
Arrimó su silla hacia mi. Me tomó las manos y ni un trago al café me dejó dar y yo con el bocado de pastel. Abrí los ojos, como fingiendo que no sabía que iba a pasar. Intenté soltarme para tomar café y es que sino lo que ya sabía me iba a hacer que se me atorara el pastel. Pero no lo lo logré.
Agachó nuevamente la cabeza y yo harta de esas humillaciones se la levanté. Le dije firme por última vez que si pasaba algo. Secó su sonrisa y por fin, logró decirme que esto andaba mal. Que ya no sentía lo mismo al verme, que poco a poco fuimos haciendo menos el interés. Que el ya estaba enamorado de alguien mas, que jamás me quiso lastimar.
Sequé su única y última lagrima. Lo abracé y le dije que todo iba a estar bien. Yo lo había olvidado mientras estaba con él. Le dije que ahora que tenía a alguien mas intentara no cometer los mismos errores que conmigo. Lo tranquilicé diciéndole que ya sabía que esto iba terminar. Lo consolé diciéndole que esto ya tenia que terminar.
Entonces nos abrazamos como diciéndonos adiós. Entonces nos abrazamos como agradeciendo cada momento con el otro. Nos abrazamos como agradeciendo cada enseñanza, cada consejo. Agradeciendo por todo el apoyo. Lo miré ahora mas tranquila, mas orgullosa de él. Le dije que le daba las gracias por su sinceridad antes de traicionarme e irse con alguien más. Me sonrió como agradeciéndome lo mismo.
Entonces me quise ir. Tomé mi bolsa y tomé mi celular. le sonreí y le deseé lo mejor. Le di un beso en la frente algo no muy formal. algo que selló una nueva amistad. Le estiré la manos con un poco de dinero para pagar el pastel. Ese pastel que vio como pasmos de estar muy mal a ser los mejores amigos. Ese pastel que se quedó mirándolo un rato más. Satisfecho e la decisión que acababa de tomar.
Me tomó del brazo y me dijo que hoy me veía mas bonita que de costumbre. Y no supe si entender que yo era bonita por costumbre, o que se acostumbró a verme siempre igual de bonita. Pero cuando me regaló una sonrisa pícara, supe que mas bien hoy se podría haber enamorado otra vez de mi de lo bonita que estaba.
Poco a poco subió la mano hasta llegar a mis ojos y mi cabello. Los tocó delicadamente, los acarició y me dijo que siempre le había gustado el olor de mi cabello, que siempre había sinceridad en mis ojos, que siempre le van a gustar verlos. Yo no supe si entender que se enamoró otra vez por lo bonita que estaba o si realmente ya se había quitado los ojos de amor y ahora solo me veía sinceramente. Pero cuando agachó la cabeza y su mano seguía en mi cara, supe que en sus ojos no había sinceridad, que le había costado trabajo verme fijamente porque algo estaba mal.
Tomé su mano y la alejé de mi cara, decidí verlo fijamente con mis ojos sinceros y mi cara bonita, me le quedé viendo porque esto ya había comenzado mal. Llegó la mesera con lo que habíamos pedido, solo pensé que a todas las meseras les gusta interrumpir en el momento mas feo de la platica. Pero esta vez había interrumpido en el mejor momento. Él aun no quería decirme que estaba mal.
Soltó una risa un poco para despistar. Era mas bien un risa fingida para despistarme de nuestra plática pendiente. Muy tranquila y un poco asustada le pregunté que si pasaba algo, me respondió que siempre le daba risa como pedía un café con leche light y un pastel de tres chocolates. Reí con él y es que con algo tengo que compensar este rico pastel. Pero regresé rápido al tema inicial, y creo que lo notó bastante bien porque pronto cortó de tajo su risa.
Por primera vez en toda nuestra relación nos atacó el silencio incomodo. Jamás sufrí de eso con él, siempre era un silencio tranquilo. Siempre fue un silencio nada mas.Y hoy, hoy con el silencio incomodo el confirmó que esto estaba muy mal. Y yo comencé a sospechar que pronto la calma se iba a terminar. Creo que este silencio lo armó de valor.
Arrimó su silla hacia mi. Me tomó las manos y ni un trago al café me dejó dar y yo con el bocado de pastel. Abrí los ojos, como fingiendo que no sabía que iba a pasar. Intenté soltarme para tomar café y es que sino lo que ya sabía me iba a hacer que se me atorara el pastel. Pero no lo lo logré.
Agachó nuevamente la cabeza y yo harta de esas humillaciones se la levanté. Le dije firme por última vez que si pasaba algo. Secó su sonrisa y por fin, logró decirme que esto andaba mal. Que ya no sentía lo mismo al verme, que poco a poco fuimos haciendo menos el interés. Que el ya estaba enamorado de alguien mas, que jamás me quiso lastimar.
Sequé su única y última lagrima. Lo abracé y le dije que todo iba a estar bien. Yo lo había olvidado mientras estaba con él. Le dije que ahora que tenía a alguien mas intentara no cometer los mismos errores que conmigo. Lo tranquilicé diciéndole que ya sabía que esto iba terminar. Lo consolé diciéndole que esto ya tenia que terminar.
Entonces nos abrazamos como diciéndonos adiós. Entonces nos abrazamos como agradeciendo cada momento con el otro. Nos abrazamos como agradeciendo cada enseñanza, cada consejo. Agradeciendo por todo el apoyo. Lo miré ahora mas tranquila, mas orgullosa de él. Le dije que le daba las gracias por su sinceridad antes de traicionarme e irse con alguien más. Me sonrió como agradeciéndome lo mismo.
Entonces me quise ir. Tomé mi bolsa y tomé mi celular. le sonreí y le deseé lo mejor. Le di un beso en la frente algo no muy formal. algo que selló una nueva amistad. Le estiré la manos con un poco de dinero para pagar el pastel. Ese pastel que vio como pasmos de estar muy mal a ser los mejores amigos. Ese pastel que se quedó mirándolo un rato más. Satisfecho e la decisión que acababa de tomar.
Etiquetas:
amigos,
amor,
café,
canciones,
cariño,
corazón,
deilución,
desconocidos,
destino,
enamorada,
novios,
pastel de chocolate,
te amo,
te extraño
Y se me rompió el corazón.
Llegué a su casa. Muy arreglada, como siempre suelo hacerlo cuando lo veo. Un poco más de perfume por hoy, solo por hoy, porque no quiero ser como las señoras que se bañan en perfume y no en agua. Pero en fin.
Saludé a su familia, como siempre suelo hacerlo, hoy un poco más de despedida que de saludo. Como diciendo "Estas quizá sea la última vez que venga así, así de tranquila así de ganas de verlo, así aun siendo su novia". Y todos y cada uno de ellos me saludaron. Como diciéndome "Quizá esta sea la última vez que te veamos así, así de tranquila, así tan de la familia".
Pasé a su cuarto, sabia que debíamos hablar, sabia que esto se iba a terminar. Y yo recorrí 30 minutos de mi casa a su casa con la plena idea de que iba a despedirme. De que debía despedirme.
Me senté, crucé la pierna y ni a los ojos lo pude ver. Y me pidió perdón y se me rompió el corazón. Me confesó que el pasado esta tras de él, que no era fácil olvidar y se me rompió el corazón. Me lloró me hizo creer que esto pronto iba a pasar, que juntos siempre íbamos a estar y se me rompió el corazón. Me abrazó y no me sentí casi igual que lo demás días, sentí frió, sentí como esto iba a acabar y se me rompió el corazón.
Le lloré, le dije que me había roto el corazón que me sentía tonta por mis errores, que me sentía mal por haber sido él el que los conociera y no con el que aplicara lo que debí de haber aprendido con alguien más, y se me rompió el corazón.
Supe que no había mas que perder que me había arriesgado 3 años de mi vida y que esta vez si iba a pasar, y confié en mi, y me decidí a olvidar 2 días que a mi se me rompió el corazón.
Pero hoy, hoy que lo abracé hoy que lo tenía tan cerca de mi, que yo estaba tan vacía que yo estaba intentando no volver a llorar, hoy que estaba en mis brazos y las tijeras estaban tan cerca lo pensé. Dude por unos segundo si merecía vivir, dudé por unos segundos si realmente iba a querer que mañana respirara y entonces la tomé. La abrí poco a poco como si fuer a acortar un poco de papel, el filo no me iba a fallar. Entonces la enterré, la jalé lo mas fuerte y lo mas profundo que pude, lo que mi odio me permitió hacer. Lo besé y deje caer una lágrima, no quería que se fuera sin un recuerdo de quien había decidido si podía vivir. Sentí sus sangre correr, vi su ultimo aliento, miré sus ya fríos ojos y así fue como pude estar en paz con él.
Así es justamente como nos perdonamos 3 años de dolor. Y se me rompió el corazón.
Saludé a su familia, como siempre suelo hacerlo, hoy un poco más de despedida que de saludo. Como diciendo "Estas quizá sea la última vez que venga así, así de tranquila así de ganas de verlo, así aun siendo su novia". Y todos y cada uno de ellos me saludaron. Como diciéndome "Quizá esta sea la última vez que te veamos así, así de tranquila, así tan de la familia".
Pasé a su cuarto, sabia que debíamos hablar, sabia que esto se iba a terminar. Y yo recorrí 30 minutos de mi casa a su casa con la plena idea de que iba a despedirme. De que debía despedirme.
Me senté, crucé la pierna y ni a los ojos lo pude ver. Y me pidió perdón y se me rompió el corazón. Me confesó que el pasado esta tras de él, que no era fácil olvidar y se me rompió el corazón. Me lloró me hizo creer que esto pronto iba a pasar, que juntos siempre íbamos a estar y se me rompió el corazón. Me abrazó y no me sentí casi igual que lo demás días, sentí frió, sentí como esto iba a acabar y se me rompió el corazón.
Le lloré, le dije que me había roto el corazón que me sentía tonta por mis errores, que me sentía mal por haber sido él el que los conociera y no con el que aplicara lo que debí de haber aprendido con alguien más, y se me rompió el corazón.
Supe que no había mas que perder que me había arriesgado 3 años de mi vida y que esta vez si iba a pasar, y confié en mi, y me decidí a olvidar 2 días que a mi se me rompió el corazón.
Pero hoy, hoy que lo abracé hoy que lo tenía tan cerca de mi, que yo estaba tan vacía que yo estaba intentando no volver a llorar, hoy que estaba en mis brazos y las tijeras estaban tan cerca lo pensé. Dude por unos segundo si merecía vivir, dudé por unos segundos si realmente iba a querer que mañana respirara y entonces la tomé. La abrí poco a poco como si fuer a acortar un poco de papel, el filo no me iba a fallar. Entonces la enterré, la jalé lo mas fuerte y lo mas profundo que pude, lo que mi odio me permitió hacer. Lo besé y deje caer una lágrima, no quería que se fuera sin un recuerdo de quien había decidido si podía vivir. Sentí sus sangre correr, vi su ultimo aliento, miré sus ya fríos ojos y así fue como pude estar en paz con él.
Así es justamente como nos perdonamos 3 años de dolor. Y se me rompió el corazón.
Etiquetas:
amor,
amor de mi vida,
cariño,
cobarde,
corazón,
corazón roto,
deilución,
desamor,
deseo,
desgracia,
destino,
dolor,
el peor día de mi vida.,
ella,
enamorada
viernes, 2 de marzo de 2012
Y bueno yo...
Tomó mi cabello y lo olió por última vez. Se robó mi última sonrisa, sabía que no iba a volverlo a ver, sabía que estaba decidido a regresar con ella. Estaba segura que todos mis miedos se harían realidad algún día. Ese día era hoy.
Siempre me sentí capas de llenarlo, siempre me sentí capas de hacerlo sentir el hombre mas maravilloso del universo. Pero eso no fue suficiente, necesitaba de nuevo de ella, siempre necesitó de ella.
Ella lo estaba esperando en el carro, venían los dos a despedirse de mi o a burlarse de mi, o a reírse conmigo. Yo ni la conocía, ni ganas tenia. Se bajó de su carro nuevo, con una pose muy seductora y unos gestos muy déspotas se acercó a el y le dijo al oído -Tenemos que irnos, nos están esperando. Ya dile la verdad-. Y yo... y bueno yo... solo... solamente... lloré. Nadie trae a su ex novia a ver a su novia, sabía perfecto que me iba a terminar. Y yo... y bueno yo... ni para que rogarle, si yo no lo llenaba para que obligarlo a estar conmigo.
Entonces me abrazó y me regaló su última lágrima, y nose si era por sentimiento o por lástima. Mas bien creo que fue por no poder decir adiós.
-Creo que necesitas vivir más, creo que no soy lo que te mereces, creo que esto terminó hace mucho, creo que nunca nos volveremos a ver, creo que estarás bien, creo que fuiste muy especial. Siempre seremos amigos- Me dijo muy fuerte, muy aparentando su poco valor, muy seguro de no querer volver a verme. Y yo... y bueno yo... mejor ni respondí.
Le regalé una última lágrima un último suspiro y di un paso atrás. -Vete, te están esperando, a mi siempre me molestó que me hicieras esperar. No cometas los mismos errores una vez mas- Le dije yo tranquila, como si nada estuviera pasando.
Giró abrió la puerta del carro que aún olía a nuevo, se subió y movió su mano diciéndome adiós. Y yo... y bueno yo... mejor ni me despedí. Creo que aun estaba pensando que iba a ser cuando mis ojos no lo recordaran. Por eso los cerré para que esa no fuera mi última imagen de él.
Caminé un poco esa tarde, analizando en que pude fallar, analizándome más de lo normal. Lloré toda esa noche, lloré por coraje de tener que pasearme a su novia ex novia para que pusiera entender que se había acabado. Grité más de una grosería en su nombre, a ver si así se desaparecía de mi mente un rato.
Pero realmente entendí que no era mediocre yo por no poder estar con él y retenerlo a mi lado, yo había dado lo mejor, yo siempre me esforcé por ser la mejor. Mejor dicho el mediocre fue él, por haber regresado al mismo agujero de donde lo saqué. Pero ahí está mejor, jamás iba a cambiar todo eso material por una mujer que lo quisiera de verdad. Y yo... y bueno yo... Si lo recordaré para saber que no quiero volver a tener un hombre como él.
Siempre me sentí capas de llenarlo, siempre me sentí capas de hacerlo sentir el hombre mas maravilloso del universo. Pero eso no fue suficiente, necesitaba de nuevo de ella, siempre necesitó de ella.
Ella lo estaba esperando en el carro, venían los dos a despedirse de mi o a burlarse de mi, o a reírse conmigo. Yo ni la conocía, ni ganas tenia. Se bajó de su carro nuevo, con una pose muy seductora y unos gestos muy déspotas se acercó a el y le dijo al oído -Tenemos que irnos, nos están esperando. Ya dile la verdad-. Y yo... y bueno yo... solo... solamente... lloré. Nadie trae a su ex novia a ver a su novia, sabía perfecto que me iba a terminar. Y yo... y bueno yo... ni para que rogarle, si yo no lo llenaba para que obligarlo a estar conmigo.
Entonces me abrazó y me regaló su última lágrima, y nose si era por sentimiento o por lástima. Mas bien creo que fue por no poder decir adiós.
-Creo que necesitas vivir más, creo que no soy lo que te mereces, creo que esto terminó hace mucho, creo que nunca nos volveremos a ver, creo que estarás bien, creo que fuiste muy especial. Siempre seremos amigos- Me dijo muy fuerte, muy aparentando su poco valor, muy seguro de no querer volver a verme. Y yo... y bueno yo... mejor ni respondí.
Le regalé una última lágrima un último suspiro y di un paso atrás. -Vete, te están esperando, a mi siempre me molestó que me hicieras esperar. No cometas los mismos errores una vez mas- Le dije yo tranquila, como si nada estuviera pasando.
Giró abrió la puerta del carro que aún olía a nuevo, se subió y movió su mano diciéndome adiós. Y yo... y bueno yo... mejor ni me despedí. Creo que aun estaba pensando que iba a ser cuando mis ojos no lo recordaran. Por eso los cerré para que esa no fuera mi última imagen de él.
Caminé un poco esa tarde, analizando en que pude fallar, analizándome más de lo normal. Lloré toda esa noche, lloré por coraje de tener que pasearme a su novia ex novia para que pusiera entender que se había acabado. Grité más de una grosería en su nombre, a ver si así se desaparecía de mi mente un rato.
Pero realmente entendí que no era mediocre yo por no poder estar con él y retenerlo a mi lado, yo había dado lo mejor, yo siempre me esforcé por ser la mejor. Mejor dicho el mediocre fue él, por haber regresado al mismo agujero de donde lo saqué. Pero ahí está mejor, jamás iba a cambiar todo eso material por una mujer que lo quisiera de verdad. Y yo... y bueno yo... Si lo recordaré para saber que no quiero volver a tener un hombre como él.
Etiquetas:
amor,
celos,
cobarde,
corazón roto,
deilución,
desamor,
él,
ella,
ex novia,
hombre,
miedos.,
mujer,
odio,
rencor,
sentimientos,
y yo
jueves, 1 de marzo de 2012
20 de Marzo de 2009
Lo sentaron enfrente de mi, mas a huevo que porque de verdad quisiéramos platicar y conocernos un poco más. Y yo iba con él, íbamos nada más. Solo eramos amigos, pero nada más íbamos.
Y una chela llevó a lo otro y lo otro llevó a la platica. -Y tu ¿también fuiste a ese concierto?- preguntó -Sí, ha sido el mejor que han dado en la ciudad- respondí, con duda y seguridad. Con duda de saber si le iba a ser interesante mi platica de niña, y con seguridad porque sabía que habría más pláticas de estas, por mucho tiempo.
Y después de una que otra chela adulterada y uno que otro cigarro esfumado terminó abrazándome. No sabia si era por lo abrazable que soy o por pura y mera aventura. Terminó convenciéndome de querer besarlo, terminó convenciéndome de querer estar otra noche un poco mas sobria con él. Y entré la plática y los abrazos logré sacarle el cel por si el no era el interesado en mi.
La noche avanzó tan rápido que no lo podía creer, y tu ya te habías metido en mi corazón. Pero la noche nos consumió y cuando llegué a mi casa te quise besar. Quise vivir sola y empujarte hasta mi cama. Al final de la noche siempre si quise conocerte mucho más. No sabía si por gusto o por necesidad y no tenía tiempo para quererlo pensar. Solo sabía que te quería en mi cama para esa noche, soló pensaba en besarte y hacer fuego toda la noche.
Creo que me dejaste en mi casa ya enamorada, me dejaste sin regalarme un besito, me dejaste sin prestarme tus labios seductores, me dejaste sin saber más de ti.
Me dejaste con tu cel y tu nombre. Con las ganas de besarte y recorrer mis manos por tu piel. Con la ganas de conocerte en mi cama por las noches. Creo que sabias que no había porque correr, creo que sabias que tendríamos tiempo para podernos reconocer. Sabia perfectamente que te iba a buscar y que casados seguro íbamos a terminar.
Y una chela llevó a lo otro y lo otro llevó a la platica. -Y tu ¿también fuiste a ese concierto?- preguntó -Sí, ha sido el mejor que han dado en la ciudad- respondí, con duda y seguridad. Con duda de saber si le iba a ser interesante mi platica de niña, y con seguridad porque sabía que habría más pláticas de estas, por mucho tiempo.
Y después de una que otra chela adulterada y uno que otro cigarro esfumado terminó abrazándome. No sabia si era por lo abrazable que soy o por pura y mera aventura. Terminó convenciéndome de querer besarlo, terminó convenciéndome de querer estar otra noche un poco mas sobria con él. Y entré la plática y los abrazos logré sacarle el cel por si el no era el interesado en mi.
La noche avanzó tan rápido que no lo podía creer, y tu ya te habías metido en mi corazón. Pero la noche nos consumió y cuando llegué a mi casa te quise besar. Quise vivir sola y empujarte hasta mi cama. Al final de la noche siempre si quise conocerte mucho más. No sabía si por gusto o por necesidad y no tenía tiempo para quererlo pensar. Solo sabía que te quería en mi cama para esa noche, soló pensaba en besarte y hacer fuego toda la noche.
Creo que me dejaste en mi casa ya enamorada, me dejaste sin regalarme un besito, me dejaste sin prestarme tus labios seductores, me dejaste sin saber más de ti.
Me dejaste con tu cel y tu nombre. Con las ganas de besarte y recorrer mis manos por tu piel. Con la ganas de conocerte en mi cama por las noches. Creo que sabias que no había porque correr, creo que sabias que tendríamos tiempo para podernos reconocer. Sabia perfectamente que te iba a buscar y que casados seguro íbamos a terminar.
Etiquetas:
amantes,
amigos,
amistad,
amor,
amor de mi vida,
besos,
camisa fea,
canciones,
cariño,
celos,
consciencia,
corazón,
desconocidos,
deseo,
enamorada,
familia,
felicidad,
ficción,
fuerza
Suscribirse a:
Entradas (Atom)