miércoles, 22 de febrero de 2012

Esa noche

Debiste de haber me visto, esa noche fue para ti. Debiste de haberme visto porque esas canciones fueron para ti. Debiste de haberme visto porque esas notas, esos acordes, esas melodías fueron para ti. Debiste de haberme visto porque ahora más que nunca canté a todo volumen la canción que te compuse, la canción que escribí para ti, la canción que eres tu.
Esa noche canté una canción para que volvieras. Esa noche le canté a la luna, al cielo y a la estrellas, le canté a dios para que regresaras a mi. Esa noche lloré por recordarte. Esa noche realmente me sentí solo sin tu calor, sin tu perfume, sin tus labios, sin ti.
Los gritos de la gente me hacían saber que estaba cantando con el corazón. Los gritos de la gente me animaron a gritar tu nombre entre letras. Los gritos de la gente no se comparaban con tu voz hasta enfrente gritando mi nombre. Los gritos de la gente no me llenaron, porque no estabas tu,

Pensé en llamarte y cantarte toda la noche a solas, pensé que podía regresar un poco el tiempo y hacer todo bien para estar contigo. Creí que siempre estaríamos juntos, creí que el fin estaba muy lejos, creí poderte tener todas la noches pero no fue así.

Pero ahora te veo feliz, te veo plena, te veo satisfecha con tu soledad. Veo que ella te acompaña mejor que yo, veo que te entiende mas que yo. Creo que es mejor que yo, creo que todo estará bien mientras no estemos tan juntos. Siento que nada me podrá llenar, siento que siempre vas a ser especial, siento que jamás te podré sacar.

Pienso que al final todo esto se me olvidará y podré seguir caminando sin seguirte recordando.

lunes, 13 de febrero de 2012

Y yo hice como...

Hola, te invito a tomar algo. Dijiste tu aquella noche en mi bar favorito, y la verdad es que yo no buscaba mucho. Para ser mas exacta no buscaba nada. Ni siquiera buscaba un trago. Pero hice como si se me hubiera antojado el mas caro, solo quería ver el dolor en tu codo.
Platicamos, platicamos y platicamos, y yo hice como si tu platica fuera interesante. Y yo hice como si hubiera dado risa tu chiste mal hecho. Y yo hice como si me encantaras al hablar.
Después de casi media botella y de mi valor lleno me invitaste un cigarro. Yo no fumo, pero hice como si no hubiera deseado otra cosa mas que salir a un lugar mas privado juntos y fumar.
Entonces pediste tu cuenta y la mía también, y yo hice como sino quisiera que pagaras. y tu hiciste como que no querías que pagara.
Pensaste que por agradecimiento de haber pagado mi cuenta aceptaría de inmediato la invitación a tu casa a las 2:00 am, y yo hice como que estaba agradecida y acepté acompañarte.
Y me abriste la puerta del carro, te esperaste hasta que subiera para cerrar tu la puerta, tomaste un cigarro mas y me lo ofreciste, prendiste tu encendedor y prendiste mi cigarro, y yo hice como que me merecía todas esas atenciones.
Al llegar a tu casa, abriste la puerta, me invitaste a pasar y prendiste las luces, y yo hice como si me encantara tu departamento de soltero.
Me invitaste una copa de vino y algo de comer, pero yo hice como que ya estaba muy mareada para seguir bebiendo e hice como si estuviera a dieta para no aceptarte nada más.
Me recosté en tu cama, muy bien arreglada, hasta parecía que sabias que a alguien traerías a casa, y yo hice como si no supiera nada e hice como si estuviera muy cómoda.
Comenzaste a besarme lentamente y a tocarme como si me fuera a deshacer, y yo hice como si me estuviera volviendo loca e hice como si me fuera a deshacer.
Fuiste quitando lentamente toda mi ropa, te fuiste quitando lentamente toda la ropa. Fuiste seduciendome lento cada vez un poco más, y yo hice como si estuviera seducida y fascinada con tu cuerpo escultural.
Y cuando estábamos uno sobre el otro y el otro adentro del uno tu solo buscabas la satisfacción, y no parabas porque yo hice como que estabas satisfaciendome e hice como que no quería que pararas.

A la mañana siguiente me despertaste con un beso dulce, de gusto. Pero yo tenia que irme, era demasiado tarde para seguirte mintiendo, era demasiado temprano para comenzar a mentir. Y yo hice como que tenia prisa y salí antes de que te creyeras que toda la noche fue verdad.

domingo, 12 de febrero de 2012

Jamás con palabras.

Siempre supimos que estábamos enamorados el uno del otro, pero jamas lo dijimos con palabras.
Siempre supimos que teníamos unas enormes ganas de derretir los labios del uno en el otro, toda la noche, pero jamas lo dijimos con palabras.
Siempre supimos que no íbamos a estar juntos a menos de que quisiéramos estar juntos, y eso no iba a pasar. Pero también jamás lo dijimos con palabras.
Siempre supimos que íbamos a reír hasta morir si salíamos solos los dos, que compartiríamos música y hasta cantaríamos juntos esas canciones que solo él y yo sabemos cantar. Y eso jamás lo dijimos con palabras.

Todas la veces que lo veía y cruzábamos miradas, sabia que eran palabras en voz baja. Palabras que no quería que los demás escucharan, que no quería que todos se enteraran. Por eso no me lo decía con palabras.
Todas las noches que compartimos y todas las tarde que vivimos las hacíamos especiales estando juntos, las hacíamos felices. Pero eso no me lo decía con palabras.
Y las canciones que se repetía una y otra vez en el radió, todas aquellas que cantábamos en nuestras mentes, las dedicamos el uno al otros. Pero eso no lo decíamos con palabras.

Pero el día que decidí decírselo con palabras, pararme frente a él y sacar la lista de cosas que siempre leí en sus ojos, que siempre supe que me las quiso decir pero jamás se animó, ese día era demasiado tarde. Ese día llegue demasiado tarde a cantarle la canción que le dediqué. A decirle que estaba perdidamente enamorada. A decirle que me quería comer sus labios mientras se derretían en mi boca. A decirle que quería estar con él el tiempo necesario para amarlo y no dejarlo ir. A decirle que quería cantar todas nuestras canciones favoritas en común con él. A decirle que lo quería desde esa vez que lo vi por primera vez.
Pero ya era demasiado tarde, alguien mas que sentía lo mismo por él se armó de valor antes que yo.

Siempre supe que debía actuar antes de dejarlo pasar. Pero jamás lo dije con palabras.

Y cuando perdí mis sentidos.

Y cuando te olí y te tuve cerca por primera vez comenzaron a fallar mis pasos y mi instinto por seguir andando en la calle del dolor.
Y cuando te vi, no quise creer lo maravilloso que son tus ojos y la sinceridad que reflejabas con ellos. No pude ver mas allá de tus hombros fijos en mis manos.
Y cuando te oí hablar, creo que fue el momento en el que caí perdidamente enamorada de esas notas que tu voz creaban con cada palabra.
Y cuando te toqué, sentí tu dulce piel tus lisas manos tus cachetes rojizos, como manzanita roja.
Y cuando te probé, supe que no ibas a ser para mi para siempre. Que todo terminaría esta noche y que jamás volvería a perder mis sentidos con alguien como tu.

lunes, 6 de febrero de 2012

No podía.

Después de 10 años de estar juntos nos volvimos a encontrar. Juramos no volvernos a ver, no volver a cruzar la mínima palabra. Juramos no volvernos a decir hola.

Realmente se veía feliz, realmente era alegre con lo que era por dentro y por fuera. Destellaba sonrisas con esa mujer a su lado. Algo que jamás lo vi hacer conmigo.

Al principio dude en saludar, no quería molestar, no quería regresar el pasado y encontrarme con un doloroso hueco en mi corazón. Seguí caminando por el centro comercial, si me lo tenia que encontrar por decisión del destino sería de frente y él me tendría que saludar.

Dos pasillos de carne y uno de cereal apareció frente a mi. Sorprendido y con tantas palabras por decir corrió a saludar. De su boca solo salió un, hola ¿cómo estas? Bien respondí yo, helada porque realmente debía de encontrármelo, realmente tenia que volver a saber de él. Ya lo había olvidado, solo aparecía en mi lista de novio y nada más. Borré hasta el mas profundo recuerdo, hasta la mas dulce caricia, borre hasta su nombre y nada mas.

Sin mas palabras y gestos me presentó a su familia. Dos niños encantadores y una mujer bella embarazada. Creo que nuestros caminos se habían separado demasiado. El busco lo que yo no tengo en mente hacer y logró lo que nunca creí tener.
La saludé, dudando que ella supiera de mi hasta que de su boca salió...-Ella mi amor es la ex novia de la que te conté, la que me acompañó en el momento mas difícil de mi vida, recuerdas?-
Helada, y recordando esos momentos difíciles solo pude sonreír y saludar. Creo que es la mujer mas educada que he conocido, hasta un abrazó me regaló. 

No pude ni siquiera hablar, solo sonreía par no ser maleducada, solo escuchaba su bla bla bla mientras mi mente trabajaba en recuerdos que pensé jamas regresarían.

Inventé tener prisa y me despedí con un -Que estés bien, espero vernos pronto felicidades- y corrí fuera del centro comercial. No podía estar frente al amor de mi vida a vez, no podía verlo con el amor de su vida tan feliz, no podía no besarlo. No podía saber que él no me recordaba de una manera dolorosa como yo aun lo tengo en mi corazón.