martes, 30 de abril de 2013
Ay María.
Bla bla bla bla bla y ja ja ja ja. Era todo lo que escuchaba de ella, cada tres palabras se reía y cada 2 risas me preguntaba -apoco no Rolando?- Y yo muy cordialmente sonreía, reía y decía entre risas forzadas -Sí María- Y así habían pasado dos horas. Yo la invité a salir porque pensaba que era una chica pues, no diferente, original quizás Pero no original así, no de esa manera tan tonta. Habíamos trabajado juntos por 2 años. Ella siempre me gustó, siempre me dio pena hablarle, pero es que ella también siempre fue muy callada y reservada, creo que eso fue lo que me llamó más la atención. Y el día que me decido a hablarle e invitarla a cenar me pasa esto. -Pero seguro ya te aburrí verdad... jajaja perdóname, creo que hablo mucho- Creo que eso dijo mientras yo regresaba a mi cociente y deja de pensar en "por qué no mejor me quedé con las ganas de conocerla". -No, para nada María, es que estaba pensando en otras cosas, disculpa- Fue lo peor que le pude decir. Y que se suelta, -Ha perdón, no pues si tienes que irte mejor ni te interrumpo, luego cenamos- dijo con la mirada baja. -No María no es que...- Y ni me dejó terminar de disculparme cuando me di cuenta que ya estaba hablando. -No pues es que yo sé que hablo mucho, pero de verdad discúlpame es que a veces no puedo dejar de hablar y habla y hablar y cuando me doy cuenta ya ni los escucho vas a pensar que soy bien egoísta y que sólo esto hablando de mí y de mí y no paro y no me importas pero no he...- Y la agarré de los hombros para que ya no le siguiera, pero no le importó. -Creo que por eso me terminan mis novios porque dicen que hablo mucho y que nunca lo escucho, pero sí lo hago es que no saben como tratarme yo necesito alguien que sí lo sepa, tu lo sabes? es que ay sí me gustas y me interesas y estos 2 años hasta creo que eres el amor de mi vida..- ¿Qué? nomas eso me faltaba que esta loca se quiera casar conmigo y no pueda ni defenderme, porque no me va a dejar hacerlo!! Y para colmo de mis males, que se suelta a llorar. -De verdad sí me gustas y si te quiero y si quiero que estemos juntos y quiero verme contigo siempre, peor no pienses que no me importas porque sí, y nomas es que a veces no me controlo y no sé y me desespero y veme y luego hablo y no dejo de hablar y...- Antes de que me pidiera matrimonio y me preguntara como le quería poner a nuestros hijos la paré. -No María, ya tranquila, no tienes porque ponerte así, yo estoy bien, soy bueno escuchando, no me importa que hables mucho, es que bueno, no lo tomes a mal, pero es que ando medio distraído ya sabes problemas- Sólo a mí se me ocurre no platicar poquito con alguien antes de invitarla a salir. Tan tranquila que se veía, tan serena, tan pasiva, tan misteriosa y zas! ahí está mi misterio, nomas le faltaba confianza... -No Rolando, mejor vamonos, no quiero que me vean llorar- Ni mi novia era y ya estaba haciendo dramas. Y es que también tomó una buena decisión irnos, ojalá no a su casa ni a la mía. Pero vamonos. Pagué la cuenta, recogí mi saco y ella la estaba casi en la puerta. Nos trajeron el coche, le abrí la puerta y le pedí a dios antes de subirme que dejara de hablar esta mujer Comencé a manejar hacia su casa, poquito me acordaba conde vivía. -María, creo que te la pasaste mal, disculpa, pues yo quería que fuera una linda cena de AMIGOS- Tenía que empezar a prepararla para que no volviéramos a salir ni insistiera poquito, luego uno no sabe como decir que no y se ofenden más, y ya me di cuenta que María ofendida ni Dios padre la para. Lo bueno es que estábamos cerca de su casa y llegamos rápido. No sabía como decirle que podíamos seguir siendo sólo amigos, ni besos ni abrazos cachondos ni cositas lindas ni nada de eso que hacen las personas que se gustan. Pero es que, bueno, viéndola bien, sí está muy buena y sí está muy guapa, y sí le daba unos besoootes, y también le daba dos que tres noches y es que mejor... Cuando interrumpió mis pensamientos -Gracias Rolando, espero no haberte arruinado la noche y pues ojalá salgamos pronto, nos vemos el lunes en la oficina- E interrumpió a tiempo. Primero lloraba y se quejaba y hasta hijos quería conmigo y ahora como si nada, como amigos como siempre, como que mejor ahí la dejamos. - Sí María, nos vemos el lunes. Y no te preocupes todo muy bien, muy bonita noche- Salió del coche y caminó a la puerta de su casa y yo nomas me esperé poquito y aceleré, no vaya a ser que se regrese. Pero recordé que la vería el lunes y el martes y toda la semana hasta que uno de los dos renunciara...
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