Él era de esas personas que no esperabas volver a ver en tu vida. Bueno, mas bien, si te las encontrabas en la calle seguro ni la reconocías ni la fumabas ni lo sospechabas. Pero yo no me fijaba en si lo veía o no, no me preocupaba por volvérmelo a encontrar, ni lo iba a conocer si se cruzaba enfrente de mi. Pero ahí estaba ahora, enfrente de mi. Ya lo había conocido, ya sabía que era él, ya tenía rato que lo estaba observando para saber si era él. Y sí, sí era Daniel.
Tomé la cerveza, le di dos tragos y quise armarme de valor, total dicen que el tiempo lo cura todo y seguro su tiempo ya curo las heridas que le dejé, seguro sí. Pero, también dicen que la gente guarda muchos rencores, y yo en los pocos meses que lo conocí, no le supe si él es de esos. Es más no supe ni de su familia, tan poco me importó y tan poco me preocupó.
Me acomodé la playera, me subí el pantalón y me arreglé el cabello, le di dos tragos más a la cerveza y caminé hacia él. -Hola, que milagro, ¿te acuerdas de mi? (y dudé entre agregar algo más o así dejarle)- Saque una sonrisita como dejando atrás los rencores y me sonrió también. -Claro! como olvidarte- Y no supe si lo dijo por lo nos pasó (que ya ni me acordaba que) o porque jamás se olvidó de mi. Me invitó otra cerveza, porque entre valor y valor y pensar y pensar se terminó la mía. -Que has hecho, que fue de ti cuéntame todo, que haces, a que te dedicas, que música escuchas, tienes novio, todo- Dijo Daniel tan interesado en mi. -Pues nada, estudiar ya sabes... trabajar, aquí allá, donde sea la verdad- Le contesté muy seria, y no es que no atuviere interesada en él, bueno no lo estaba, sólo quería saber como estaba después de tanto tiempo que fue de él y ya. No quería que renaciera una relación, no me importaba saber que estudiaba, donde vivía, que comía, nada. Sólo como estaba y no más. -Ha que bien, oye pero que crees, ya me tengo que ir, porque no me pasas tu teléfono, podemos salir un día, platicar, conocernos más, después de tantos años.- Creo que ni pude esconder la cara de muerto que puse, nada, no le dije nada, pero no tenía porque, no me interesaba. Le daba un número falso? le decía que no, que solo quería saber como estaba y ya bye, jamás volver a saber de él otra vez? le decía que yo también me iba y no respondía a sus peticiones?-Bueno bueno, sigues viviendo donde siempre verdad? luego te paso a visitar- dijo como si hubiera venido con él y ya se fuera, como cuates de toda la vida, ni mi cara de muerto le dijo que no. -Sí, adiós - Le contesté porque no encontré más en mi mente. Se acercó y me dio un beso en el cachete y bajito en mi oído me dijo -No has cambiado, sigues tan güapa, como siempre.- y se fue.
Me dejó, me dejó con media cerveza en el envase, un beso en el cachete y un no, no sólo quería saber como estabas, que jamás le dije.
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