lunes, 13 de febrero de 2012

Y yo hice como...

Hola, te invito a tomar algo. Dijiste tu aquella noche en mi bar favorito, y la verdad es que yo no buscaba mucho. Para ser mas exacta no buscaba nada. Ni siquiera buscaba un trago. Pero hice como si se me hubiera antojado el mas caro, solo quería ver el dolor en tu codo.
Platicamos, platicamos y platicamos, y yo hice como si tu platica fuera interesante. Y yo hice como si hubiera dado risa tu chiste mal hecho. Y yo hice como si me encantaras al hablar.
Después de casi media botella y de mi valor lleno me invitaste un cigarro. Yo no fumo, pero hice como si no hubiera deseado otra cosa mas que salir a un lugar mas privado juntos y fumar.
Entonces pediste tu cuenta y la mía también, y yo hice como sino quisiera que pagaras. y tu hiciste como que no querías que pagara.
Pensaste que por agradecimiento de haber pagado mi cuenta aceptaría de inmediato la invitación a tu casa a las 2:00 am, y yo hice como que estaba agradecida y acepté acompañarte.
Y me abriste la puerta del carro, te esperaste hasta que subiera para cerrar tu la puerta, tomaste un cigarro mas y me lo ofreciste, prendiste tu encendedor y prendiste mi cigarro, y yo hice como que me merecía todas esas atenciones.
Al llegar a tu casa, abriste la puerta, me invitaste a pasar y prendiste las luces, y yo hice como si me encantara tu departamento de soltero.
Me invitaste una copa de vino y algo de comer, pero yo hice como que ya estaba muy mareada para seguir bebiendo e hice como si estuviera a dieta para no aceptarte nada más.
Me recosté en tu cama, muy bien arreglada, hasta parecía que sabias que a alguien traerías a casa, y yo hice como si no supiera nada e hice como si estuviera muy cómoda.
Comenzaste a besarme lentamente y a tocarme como si me fuera a deshacer, y yo hice como si me estuviera volviendo loca e hice como si me fuera a deshacer.
Fuiste quitando lentamente toda mi ropa, te fuiste quitando lentamente toda la ropa. Fuiste seduciendome lento cada vez un poco más, y yo hice como si estuviera seducida y fascinada con tu cuerpo escultural.
Y cuando estábamos uno sobre el otro y el otro adentro del uno tu solo buscabas la satisfacción, y no parabas porque yo hice como que estabas satisfaciendome e hice como que no quería que pararas.

A la mañana siguiente me despertaste con un beso dulce, de gusto. Pero yo tenia que irme, era demasiado tarde para seguirte mintiendo, era demasiado temprano para comenzar a mentir. Y yo hice como que tenia prisa y salí antes de que te creyeras que toda la noche fue verdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario